egoten

dolores

Posted in BIOLOGICO by egoten on septiembre 16, 2006

dolores de coloresestos los uso a menudodolores de colores

A veces me duele, me duele mucho, me duermo y me duele y al despertar sigue doliendo, pero nunca me he despertado del dolor, mis sueños son casi analgésicos.

El otro día hablé con un mejicano y me contó que en sus fiestas patrias dicen GRITO DE DOLORES, pero esos dolores no son como los mios, porque DOLORES es un lugar y no una sensación del cuerpo (o del alma según sea el caso).

Escuché muchas veces gente gritar de dolor, ahora ya NO GRITAN, la muerte calla las bocas. Escuché gritar de dolor a un tipo que le había caído una grúa en la cabeza, escuché gritar de dolor a una señora que le aplastó un pie un taxi… son sonidos que nunca se olvidan. Yo no he gritado de dolores, no obstante el dolor es inmenso a ratos.

Y los colores de los dolores siempre tienden a enrojecerse. pero hay dolores amarillos, morados, azules también. Piensa en esas fiebres amarillas, en los niños azules que no pueden respirar, en esos maravillosos hematomas. Y hay dolores negros, pero esos son del alma… es ese tipo de dolor que indica el fin, como cuando se acaba la película y el espacio se oscurece, como cuando los corazones ya no palpitan y se celebre un funeral, dolores del alma entonces.

2 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. Elocin said, on septiembre 24, 2006 at 8:02 pm

    El temor más grande que tengo es el sentir un dolor físico intenso. El dolor….no sé en realidad cuál sea peor, si ése o el del alma. Aunque yo creo que este último; del otro tienes la opción de irte lejos dentro de tu mente y olvidarte del cuerpo….pero cuando ese dolor está en tu alma, cómo lo alejas? tal vez debes aceptarlo y transformarlo..no lo sé. Un beso para ti mi bello amigo.

  2. egoten said, on septiembre 24, 2006 at 8:38 pm

    ¡¡¡Mi hermosa amiga!!!… sabes, te recomiendo escuchar “La Jardinera” de Violeta Parra”, si ya la escuchaste, escúchala de nuevo.

    Una vez me quemé las piernas, me quedé dormido en la playa. Me había echado protector en todos lados menos en las pantorrillas. Llegó el lunes y tuve que usar pantalones en el trabajo y la tela me rozaba la piel como una lija. Era tanto el dolor, que sentí necesitar una mano para agarrar.

    La Compañía humana es analgésica, la de los árboles, las flores y la de los animales.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: